Cómo decirle que finges

Ya es hora de que dejes de fingir y te animes a decirle a tu pareja que tus orgasmos son falsos.

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elidepaz
viernes, 13 enero, 2012

Todas las mujeres tenemos el derecho y también los hombres de llevar una vida sexual plena y,  para ello,  es necesario tener confianza con tu pareja y contarle todas tus dudas y reacciones después de tus relaciones sexuales.

Puede que sientas placer pero que a la hora del orgasmo no llegues al clímax. Esto no puede ser fingido.

Para poder solucionarlo tienes que hablarlo y encontrar,  entre ambos,  una solución a tu falta de orgasmo y a las posibilidades de crear una vida sexual completa. Según un estudio realizado por el Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana más del 80% de los hombres piensan que las mujeres tenían más orgasmos de los que tenían en realidad.

Mientras que un 60% de las mujeres confesaban que sus relaciones sexuales no eran plenas porque pocas veces llegaban al orgamo, aunque sus parejas creyesen que sí.


Lo primero,  a la hora de contar a tu pareja que finges en la cama,  es romper el hielo. No puedes echarle la culpa de que no sientas orgamos, porque él no sabe a ciencia cierta si los sientes o no. Pero,  en el momento que comiences a romper el hielo y crear conversaciones acerca de lo que sientes,  tu chico se dará cuenta de tus relaciones en la cama y de lo que puede hacer para mejorarlas.

Lo mejor es que tengas estas conversaciones cuando los dos estéis vestidos y serenos. Escoge un momento tranquilo para hablar con sinceridad.

Lo primero es no alarmar a tu pareja. Tendrás que contarle que sientes placer pero que a la hora de llegar al orgasmo finges para que el no se sienta mal. Tienes que felicitarle primero por las cosas que hace bien y comentarle las cosas que podéis hacer juntos para lograr ese orgasmo tan deseado.

Tendrás que ser muy específica a la hora de contarle lo que quieres que cambie en la cama y la manera que quieres que te toque o te acaricie. Lo más importante es que tú misma sepas lo que quieres y que conozcas tu cuerpo para que puedas así guiar a tu pareja. Y,  por supuesto,  no tener miedo a ser sincera sobre tus gustos y sensaciones.

Fuente Imágenes ThinkStock.

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