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El erotismo de los senos

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Muchas veces hemos oído “Tiran más dos tetas que dos carretas”, y es que el pecho de la mujer suele ser un reclamo erótico muy importante en las relaciones sexuales.

Sin embargo,  no hay que olvidar que el erotismo de los senos no solo está relacionado con el tamaño de los pechos, sino con su forma,  sus pezones y su sensualidad. Pueden ser unos pechos pequeños que al estar debajo de una prenda ajustada muestren insinuantes pezones, o pechos grandes que dejan escotes vertiginosos.

El erotismo de los pechos centra la atención,  tanto a los hombres como a las mujeres. Por eso muchos artistas han presentado sus obras con pechos femeninos, ya sean amamanatnado o seduciendo. Tenemos “El nacimiento de la Vía Láctea” De Rubens, u otros cuadros de figuras mitológicas muy conocidos. En todos ellos el acto de amamantar es una excusa para mostrar la sensualidad extrema de los senos femeninos.

Está claro que el pezón y la areola son receptores eróticos muy atrayentes. Sin embargo,  en algunas ocasiones,  no se sabe como estimularlos de manera correcta. Por eso,  te contamos algunas sencillas recomendaciones para acariciar los senos de la mujer. Lo mejor es coger ambos pechos y acariciarlos con ternura, moviéndolos con suavidad. Para incrementar la exticación se puede comenzar acariciando los pechos por encima de la ropa y luego ir entrando en contacto directo con la piel desnuda.

Para lograr una excitación plena,  la estimulación oral es imprescindible. Acariciar con la lengua el pezón, rozando despacio, y succionando un poco. Estas caricias sexuales puede llevar al orgamo a muchas mujeres. Llevarlas al séptimo cielo es posible si sabes cómo chupar sus pezones de manera rítmica y con ternura y sensualidad al mismo tiempo. ¿Te gusta acariciar o que te acaricien los pechos? ¿Te resultan atractivos los escotes de pechos femeninos?

 Fotos: Flickr