El LSD es una droga alucinógena o psicodélica que se extrae químicamente del cornezuelo del centeno y cuyas siglas corresponden a ‘Dietilamida del Acido Lisérgico’. Se vende en forma de minúsculos sellos con diferentes formas y colores. En la calle también se le llama ‘tripi’ o ‘ácido’. Hoy, en este blog, podrás conocer los principales efectos del LSD.
Según cuentan, la descubrió accidentalmente el químico suizo A. Hoffman en 1938. Durante la década de los años 60 (la época hippy) tuvo mucha fama gracias a la defensa realizada por escritores como Aldous Huxley o Thimoty Leary. Hoy, sin embargo, su reputación ha desaparecido y
su consumo es menos frecuente que el cannabis, la marihuana, o la cocaína.
Se toma siempre de forma oral, ingiriendo o tragando los micropapeles impregnados con el LSD. Aunque en la actulidad se ha generalizado el uso en su forma masculina, deberíamos hablar de la LSD por las siglas que antes explicamos. Ahora es el turno para conocer sus efectos y para ver que con esta droga se puede alcanzar un alto grado de peligrosidad.
Los expertos en la materia consideran que cuando uno ingiere LSD experimenta un ‘viaje’ porque tiene la sensación de que se traslada de un lugar a otro. Es decir, es una sensación de cambio de ‘lugar-espacio-tiempo’. Esta experiencia se puede dividir en cuatro fases:
Fase de Subida: Entre treinta minutos y una hora tras tomar LSD, los colores empiezan a ensombrecerse, los objetos en movimiento dejan tras de si una estela. Incluso con los ojos cerrados se pueden tener visiones similares. Ee común sudar y tener escalofríos.
Fase de Meseta: Alrededor de la segunda hora, los efectos se hacen más intensos. Aparecen visiones fantásticas y alucinaciones visuales. Parece que no estás viviendo algo real. Estás fuera de tí mismo.
Fase o Pico Máximo: El tiempo parece que se detiene y se experimenta una especie de traslación a otro mundo. Esta experiencia puede ser algo místico o, por el contrario, producir temor y miedo.
Fase de Caída o bajada: Entre cinco o seis horas después de la toma, van desapareciendo todos los efectos de la sustancia.
Como hemos podido comprobar, el LSD es uno de los productos químicos más potentes y capaces de cambiar el humor. Además, sus efectos pueden tener una larga duración: incluso cinco y seis horas después de su toma. (Muchos consumidores de LSD han dicho que puede llegar hasta las 12 horas). Esta droga se produce en forma de cristales en laboratorios ilegales, principalmente en Estados Unidos.
En Europa, el consumo mayor de LSD es en el Reino Unido e Irlanda (el 10% de aquellos que tienen entre 16 y 29 años de edad la han consumido al menos una vez) en España el consumo de LSD prácticamente se duplica entre los menores de edad a partir de los 14 años, entre los 14 y 18 años el 5% de los jóvenes han probado alguna vez en su vida los alucinógenos. Cifras verdaderamente escalofriantes.